Asociación Navegantes

Triscornia

PUBLICADO: Miércoles, 11 Noviembre 2020 11:54
Embarque de Eloy Vejo Embarque de Eloy Vejo Fondo Pérez y Cía, Archivo Biblioteca Univ. Cantabria

 ¡La Perla de las Antillas!  Puertos de Gijón, Santander, Bilbao, La Coruña o Vigo, barcos llenos de emigrantes atracados en sus muelles. Antes de partir tuvieron que realizar numerosos trámites y recorrer el camino desde sus casas a los puertos que miraban al Atlántico. ¡Sueños! 

Para aquellos que llegaban con billete de tercera clase arribar al puerto habanero implicaba una dura realidad: control de pasajeros, inspección de equipajes, expedición de documentos y, desde el año 1900, la Estación de emigrantes de Triscornia, un campo de internamiento en las afueras de La Habana establecido por las autoridades estadounidenses que gobernaban en la isla tras la guerra de 1898. Su función era similar a la famosa isla de Ellis de Nueva York ya que, además de servir como lugar de cuarentena, el campo era utilizado como filtro de entrada de emigrantes.

El centro de Triscornia se encontraba en la cima de una loma, muy cerca del antiguo baluarte de San Diego, una fortificación colonial de la que sólo quedan en la actualidad sus ruinas.

¡Ay si no tenías a alguien esperándote!

“La autoridades cubanas dispusieron nuestro internamiento en el campo de concentración de Triscornia. [...] Seis días permanecí en Triscornia, seis días que fueron un verdadero suplicio, tanto por las condiciones infrahumanas a las que estábamos sometidos [...] como por la preocupación e incertidumbre que para mí suponía aquella situación.

Y por si fuera poco, un altavoz instalado en el campo anunciaba sin cesar con pequeños intervalos de tiempo:

  • El que no tenga entidad o persona solvente en la Habana que responda por él, será deportado sin demora a su país de origen.”

 (Memorias de un emigrante, Eloy Vejo, 1976 pag 59)

La tristemente célebre Estación de Detención de Triscornia fue el primer hogar para aquellos que no tenían familiares esperándoles, no traían contrato de trabajo o el dinero necesario para mantenerse hasta encontrarlo.  Allí permanecían hasta que alguien los requería para trabajar o alguna asociación de emigrantes hacía los trámites para reclamarlos.

La versión oficial decía que Triscornia tenía las mejores condiciones para alojar a los emigrantes. Se les proveía de ropa, cama, comida y atención médica. Pero este microcósmos de Triscornia  se alejaba mucho de esa visión idílica pues las condiciones de vida eran muy duras y habituales los abusos y malos tratos. Esta situación provocó una ola de solidaridad entre las Las asociaciones de españoles en Cuba que denunciaban frecuentemente este estado de cosas y se organizaban para socorrer en lo posible a sus paisanos de Triscornia

Triscornia fundada en 1900 por la autoridades norteamericanas en Cuba funcionó hasta 1959

 

Imagen de portada: Archivo Biblioteca Universidad de Cantabria-Fondo Pérez y Cía

Diario de Navegantes - Corresponsalía en el puerto de Santander